ESTA SEMANA

DOS ACTIVIDADES EN EL CAFÉ LA TREGUA

PARA ESTE FIN DE SEMANA





Este viernes 29 de febrero a las 7 de la noche, el Café La Tregua presenta el Libro “Los Oficios de los Abuelos” Crónicas y Relatos de María Elena Solórzano. Se trata de un volumen que nos permite asomarnos a nítidas estampas que nos muestras oficios que ya han sido devorados por el tiempo. Actividades que en la actualidad sería imposible desempeñar.



María Elena Solórzano rescata de su memoria las características de formas para ganarse la vida como la señora que en el alba vende infusiones por 8 centavos con la virtud de suministrar calor a las almas petrificadas de los dipsómanos de banqueta. En los trabajos de la parturienta hace una referencia a la fiebre puerperal; en otro momento recuerda el nombre de la pulquería “Las maromas de Agripina”. La prosa no es sencilla pero es directa y clara. En el curso de la lectura de éste libro asoman de súbito los destellos de una poeta.



El próximo sábado 1° de marzo, a las 19 horas Café la Tregua presenta la exposición fotográfica de César Guerrero. Se trata de una serie de imágenes que por sí mismas delatan un afán casi cinegético por cautivar el ángulo irrepetible de una forma de mirar. En este caso es elocuente la intención del fotógrafo por arrebatarle a la realidad un instante de su caudal de imágenes. Hay un elemento que sin embargo domina claramente en esta exposición fotográfica: la estatura, el ascenso de la mirada, la obstinación por las alturas.

Testimonios de estructuras que permiten a nuestra mirada escalar hacia la súbita elevación. Edificios, árboles, una pirámide, y en fin, cortezas que hunden sus ramificaciones en la espesa claridad.

DÍA DEL AMOR AL ARTE Y LA CULTURA




Hace tiempo charlaba con unos amigos sobre nuestros libros favoritos, sobre estilos narrativos y literatura en general. Ellos hablaban de las recientes publicaciones de Paco Ignacio Taibo y de García Márquez, de las novelas premiadas por Alfaguara, de textos recientes de Fernando Vallejo, algunos poetas contemporáneos, etc. Mientras tanto, yo guardaba silencio y me sentía profundamente ignorante porque no conocía ninguno de los libros que ellos citaban. Cuando me preguntaron cuáles eran mis lecturas favoritas, con cierto rubor cité a los clásicos griegos, los poetas españoles del siglo XVI al XIX, novelistas rusos –Tolstoi, Dostoiesvsky- los franceses, Balzac, al español B. Pérez Galdós, cuentistas como Poe, Quiroga, textos de teoría literaria de Cardoza y Aragón, Henríquez Ureña, Navarro, Reyes, Paz, etc.


Al terminar nuestra entretenida conversación, me di cuenta de que la diferencia entre nuestras lecturas, entre nuestros distintos gustos literarios, era sólo aparente. Todo se podía reducir simple y llanamente, a una cruel diferencia en la capacidad de los bolsillos de cada quien. ¡En serio!, mis amigos en esa época podían comprar mil pesos mensuales en libros y yo tengo años nutriendo mi biblioteca con libros baratos. Si tengo que decidir cómo gastar digamos, cien pesos en la librería, ni de broma me alcanza para adquirir una novedad editorial, así es que vuelvo la mirada a otro estante en donde hay por ejemplo un poemario de Feredico García Lorca en $25.00, y todavía me alcanza para una novela de Faulkner y dos números atrasados de alguna revista de literatura.


Hay quienes leemos de prestado. Confieso que todos los libros que he leído de autores contemporáneos (por ejemplo la obra de García Márquez, Cortázar, Vallejo, Benedetti, Allende, etc,) me los han prestado mis amigos.


Les cuento todo esto, porque a partir de esas reflexiones, nació la idea de crear una librería, una pequeña librería donde venderemos libros usados, libros que poseen la riqueza de haber sido ya leídos y disfrutados por otros ojos, otras conciencias. Será una forma de socializar el conocimiento y el placer de la lectura.


Hay libros que amo profundamente, pero ¿sirve de algo que esos libros estén ahora ahí aburridos en mi librero? Tal vez si ese maravilloso libro de Bachelard, "La poética del espacio", o la obra completa de Albert Camus abandonan el estante para encender el pensamiento de otra persona, bien vale la pena dejarlos ir; igual que esa colección encuadernada de la Revista Vuelta, o los libros de los museos del mundo; en fin, se trata de compartir, de socializar, de renovar, y para ello hay que ponerle un precio a cada libro, un precio bajo por supuesto, pero es la única forma de sostener y acrecentar el número de volúmenes que ofreceremos a la venta para todos ustedes.


Desde que surgió la idea de abrir una cafetería, el sueño era:

CAFÉ Y LIBRERÍA
ese sueño pronto será una realidad,

El PRÓXIMO 14 DE FEBRERO A LAS 7:30 Hs

inauguramos la LIBRERÍA LA TREGUA



que inicia con aproximadamente dos mil volúmenes, y contará con espacios adicionales para talleres de poesÍa, cuento, de redacción, clases de música, pintura, ajedrez, y todos aquellos proyectos culturales que deseen emprender ustedes, nuestros amigos de La Tregua.


No lo olviden, inauguramos el 14 de febrero a las 7:30 pm, en el espacio adjunto a la cafetería, contaremos con música en vivo y un vino de honor.


Los esperamos, como siempre en Calzada Mèxico Tacuba 409, Col. Popotla, a media cuadra de la estaciòn del metro Popotla. Tel 53 41 14 34

¡Hasta pronto!



Esther Alvarado

FERNANDO MEDINA "ICTUS"



Queridos amigos:

Muchos jueves, aunque no todos los jueves a las 19:30 hs estará con nosotros en Café la Tregua Fernando Medina "ICTUS", un estupendo músico - rolero, creador del primer manifiesto rolerista que dice: "La rola es canción, la canción es poesía, la poesía es un choro chido que canta y que rola" ...... Ictus toma de la vida herramientas y pretextos para chambear, y así hace posible el papel del trabajo en la transformación del mono en Rolero. Pueden consultar en internet la página de su trayectoria en la PÁGINA OFICIAL DE ICTUS

Dice Ictus que no es trova lo que él canta, que son simple y sencillamente "Rolas", pero al escucharlo, al admirar su estilo, su trabajo, su calidad como músico y su calidez humana, les aseguro que es un privilegio escucharlo, estar presente, y ahora eso es posible los jueves 7:30 pm en Café La Tregua. (Calz.MéxicoTacuba 409, A media cuadra de la estación del metro Popotla, Tel. 5341 1434)

No falten, les va a gustar y si pueden rolen esta invitación a los amigos. ¿Rolen?, ¡Chin! creo que Ictus me ha contagiado.

Los esperamos

Esther Alvarado

COOLABORACIÓN

El asombroso descubrimiento de las novedades más antiguas de la humanidad
Por Roberto Ramos Trujillo



Recordemos que hubo un momento en que los primeros teléfonos celulares irrumpieron en el mercado con un tamaño semejante al de un tabique. La clerecía científica moderna, para bien o para mal, administradora y especuladora del desarrollo, al sintetizar las funciones de los circuitos correspondientes, logró reducir las dimensiones físicas del aparato. Los diseños más sofisticados se pudieron guardar en el bolsillo del pantalón o de la camisa. Después de esta conquista se franqueó el paso a las verdaderas osadías de la inteligencia. A la totalidad de la estructura electrónica se la logró acomodar sin hacinamientos en el interior de una pastilla más o menos del tamaño de una aspirina. Colocada esta diminuta gragea de platino en el centro de la palma de la mano, desde sus respectivos polos, con las uñas, el usuario le estira un par de cablecitos, uno rojo y el otro verde; el primero se ata al dedo pulgar y el otro al meñique. De esta forma tan elemental ya se encuentra instalado el teléfono. Al pulgar, por supuesto, le corresponde desempeñar las funciones propias del auricular, en tanto que el meñique sirve para transmitir las palabras vivas. Los técnicos especialistas de los laboratorios de las grandes potencias, supieron explotar casi a la perfección la fina red de porosidades de la yerma de algunos dedos de la mano para trasmitir o escuchar la voz. Con este diseño resulta suficiente oprimir suavemente la yema indicadas para colgar o descolgar.



Cuando el séquito de peritos de las principales rúbricas comerciales juraba que ya se habían agotado todos los umbrales de conocimiento, una empresa asiática lanzó al mercado un muy atrevido formato. Ahora al diminuto disco le retiraron los cables hipersensibles y con un novedoso barniz adhesivo fue posible engastar la aspirina de la comunicación a la altura de las sienes del usuario. En este sistema oriental basta oprimir la sien con el dedo índice para establecer una llamada telefónica, local o de larga distancia.



La siguiente evolución ya se produjo en medio de un ámbito blindado por la seguridad militar. Auxiliados por el bisturí los científicos se abrieron paso en medio de las penumbras de la conciencia humana. Con finísimas tenazas del grosor de un alfiler y pequeños radares orientados por focos de fibra óptica, atestiguando la operación por una pantalla de plasma, transportaron el ligerísimo pétalo transparente del celular. Luego de siete horas de tensa exploración, arribaron al sitio elegido, una ladera de pituitarias fosforescentes y entonces descubrieron que el ser humano ya contaba de forma natural con el dispositivo, sin embargo lo encontraron aherrojado e invadido de musgo y de cornezuelos cósmicos.